RSSSíguenos en FacebookSíguenos en Twitter

Las cuatro estaciones de la innovación



Un factor común a todas las organizaciones y personas que han vivido esta y otras crisis, es la necesidad de idear soluciones distintas para mantener su ventaja competitiva: algo que las diferencie y les ayude a mantener su liderazgo. Esto no es otra cosa que innovación, un remedio para todos, porque administrada prudentemente, generará resultados beneficiosos en todas las dimensiones.



Proceso de innovación estratégica. A continuación se presentan cuatro momentos importantes de la innovación, que llamaremos estaciones. Las primeras dos están orientadas a la conceptualización; las últimos dos, a la ejecución, y todas, al compromiso; de lo contrario, sobrarán ideas, pero faltarán brazos.

Primera estación. Creación de una propuesta de valor: consiste en esbozar, a modo de "sketch", lo que será el valor añadido del proyecto. Una buena idea no debería requerir más de cinco minutos para explicarla, y es posible que al hacerlo repliquen: "¡¿y eso nadie lo ha inventado?!". Precisamente es ese un excelente punto de partida: indagar si ya existen iniciativas similares o parecidas en todo el mundo, y conocer las razones por las que fueron exitosas o no. ¡En esto Internet no defrauda!

Segunda estación. Desarrollo del modelo de negocio: requiere creatividad, y ésta, como afirmaba un excelente creativo del país, se logra con tres actividades: trabajar, trabajar y trabajar. Después, solo después de esto, podrá llegarse a una idea novedosa, considerando que hay dos tipos de innovación a) las incrementales, que agregan valor a lo ya existente (como las mejoras importantes de un vehículo); y b) las disruptivas, que son totalmente "irreverentes", porque rompen con las tendencias conocidas hasta el momento (el lanzamiento del iPhone, por ejemplo).

Tercera estación. Propuesta de un plan de negocio: consiste en articular las unidades funcionales de la organización con la propuesta de valor. Más que palabras, son hechos. Es entender cómo finanzas, mercadeo, operaciones, etc., se interrelacionan para hacer realidad un sueño, que debe respetar la "simplísima" fórmula de optimizar las utilidades. Google es un caso digno de citar, porque sobrevivió la moda de las .com a partir de un modelo ligero en costos, creando nuevos productos, rápidos y globales, enfocados totalmente a los consumidores.

Cuarta estación. Ejecución e implementación: es la etapa que en inglés se suele llamar con merecido entusiasmo go live!, ¡vive!. Cada día es más evidente que la única forma de hacer estos sueños realidad es trabajando con la gente apropiada y colocándola en el lugar que mejor les corresponde. Esto se logrará solo si un equipo de once jugadores trabajan como si fueran uno. Tal es el caso de un equipo campeón como el Barça, fruto de su noble "cantera".

Finalmente, conviene aclarar que estas estaciones no se dan necesariamente en orden cronológico, sino incluso a veces de manera simultánea o hasta cíclica. Se revisan los primeros pasos, para así recuperar la visión de la idea, luego volver a la ejecución, y así en otras áreas. Si no se cae en un círculo vicioso (loop), con el pasar de los años, luego de mirar atrás, veremos que las expectativas iniciales de esa idea fueron superadas por mucho.




Acerca del Autor

Roy Campos Retana
Coordinador de Proyectos
roy.campos@iee-cr.org
Instituto de Estudios Empresariales (IEE)


¡Síganos en las redes sociales!