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El fantasma de la crisis de la deuda resurge mientras el oro se anota récords



(EFE) - El fantasma de la crisis de la deuda soberana en la zona euro ha resurgido en los mercados, con Irlanda esta vez en el punto de mira, al final de una semana en la que el oro, tradicional valor refugio, marcó nuevos récords, en un contexto de interrogantes sobre la coyuntura en EEUU y Europa.

Un diario de Dublín publicó el viernes un análisis de un banco según el cual Irlanda puede tener que recurrir a asistencia externa -léase de la UE y/o del Fondo Monetario Internacional (FMI), como en el caso de Grecia-, si se agravaran las pérdidas de la banca o la economía.

El informe desató el nerviosismo en los mercados, en los que no hizo mella el desmentido del Gobierno irlandés.

El tipo de interés del bono irlandés a 10 años alcanzó la cota sin precedente del 6,3% -más que en la crisis de la deuda en mayo-, y los seguros de impago de deuda (CDS) subieron 38 puntos básicos hasta un récord de 428.

Irlanda -cuyos problemas incluyen un costoso rescate bancario, el estallido de la burbuja inmobiliaria y una economía nada boyante- prevé subastar el martes próximo deuda a 4 y 8 años, una operación en la que busca captar entre 1.000 y 1.500 millones de euros.

El riesgo es que los inversores le exijan una rentabilidad muy alta, como le ocurrió a Portugal durante la semana.

La tensión en los mercados en torno a la deuda irlandesa contagió a la de otros países "periféricos": el tipo de interés de la deuda portuguesa a 10 años llegó al 6% y el de la griega superó el 11%.

En cambio, la española no llegó al 4,2%. Ello, dos días después de una subasta exitosa de bonos del Tesoro español que, en palabras del "Financial Times", era otra señal de que España "se ha salido del grupo de las llamadas economías de los países periféricos".

El asunto irlandés se sumó a la inesperada caída, a sus niveles más bajos en un año, de la confianza de los consumidores de Estados Unidos en la economía para deprimir a las Bolsas europeas.

Wall Street, en cambio, consiguió cerrar la semana -la tercera seguida- en numeros verdes, pese a las inquietudes sobre la evolución de la primera economía del mundo alimentadas no sólo por la caída de la confianza de los consumidores este mes, sino también por el frenazo en la producción industrial en julio.

En cambio, las nuevas peticiones de subsidio de desempleo cayeron, en lo que fue una grata sorpresa.

Ante este panorama económico poco claro, han surgido conjeturas de si la Reserva Federal de EEUU, que mantiene el martes próximo su reunión mensual de política monetaria, decidirá nuevas compras de activos para estimular a la economía.

Esa posibilidad contribuyó a que el oro marcara prácticamente a diario nuevos máximos históricos durante la semana recién finalizada. El viernes, la onza de oro superó la cota sin precedente de 1.282 dólares.

Las compras del metal por los bancos centrales y el niveles muy bajos de los tipos de interés en EEUU y Europa se combinan con el papel del oro como un valor refugio para empujarlo al alza.

Los problemas irlandeses pesaron también en el sector bancario, que había abierto la semana al alza, después de que los bancos centrales y reguladores de 27 países acordaran el pasado domingo endurecer sustancialmente los requisitos de capital para la banca pero dando a las entidades hasta 2019 para completar el proceso.

Mientras, el petróleo cerró la semana por debajo de los 74 dólares en el mercado de futuros de Nueva York.

Y el dólar cotizó a su nivel más alto en casi un mes frente al yen, gracias la intervención de Japón, la primera en seis años, en los mercados de cambio para hacer bajar la moneda nipona.

La problemática de la cotización del yuan chino, considerado por EEUU y la UE como infravalorado, volvió al primer plano en EEUU, donde congresistas reclamaron a la Administración de Barack Obama sanciones contra Pekín para que deje que se aprecie su moneda.

China volvió a comprar deuda estadounidense en julio, después de dos meses de ventas netas, según informó el "China Daily", en vísperas del viaje del primer ministro chino a Nueva York para la Asamblea General de la ONU y donde se reunirá con Obama.

La agencia de calificación crediticia Moody's afirmó que el fuerte crecimiento de la economía china -un 10% este año, según la última previsión oficial- beneficia a los ratings de la deuda de países de América Latina.

Una región que crecerá más de un 5% este año, según el Banco Mundial y la UNCTAD.


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